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Te lo cuento sinceramente desde el principio, si estás pensando en pisar Tokio en verano, lo primero que tienes que hacer es aceptar que vas a vivir en una sauna gigante. Pero, oye, como buena viajera que no se queda con la primera impresión, te digo que si sobrevives al bochorno, te llevas la versión más auténtica y fiestera de Japón.
He ido ya varios veranos a Japón, y te aseguro que la ciudad cambia el chip. Se vuelve ruidosa, colorida y muy nocturna. Te voy a contar como aguantar en Tokio en verano, para que sepas exactamente a qué atenerte y cómo disfrutarlo sin que te dé un parraque.
¿Qué te vas a encontrar en Tokio en verano?
El verano japonés no es como el de España. Aquí la humedad es la reina y señora, y no hablamos de poca. Entre junio, julio y agosto, la ciudad se transforma y hay detalles que te van a flipar (o a desesperar, según el día):
- El grito de las cigarras: No es un ruidito de fondo, es una banda sonora que te retumba en la cabeza. Es el sonido oficial del verano allí y tiene un punto hipnótico a mi ver.
- Yukatas por doquier: En cuanto baja un poco el sol, la gente sale a la calle con sus yukatas (los kimonos de algodón ligeros). Es el momento más fotogénico del año, te lo aseguro.
- Festivales (Matsuri): La ciudad se llena de puestos de comida callejera, tambores taiko y bailes. Es cuando Tokio está más viva.
- Calor de locos: Las temperaturas suben de los 30°C fácil, pero la sensación térmica es mayor por la humedad. Prepárate para las alertas por calor extremo.
Para aguantar mejor el verano en Tokio, no te pierdas mi video de consejos de verano y el post del verano en Japón.
Dónde dormir en verano en Tokio
Si eres como algunos de mis amigos y vas improvisando, encontrar un sitio decente y con aire acondicionado (necesario, no, lo siguiente) puede ser un reto. Aquí tienes tres opciones para que no pierdas tiempo buscando:
Tabla de alojamientos recomendados
| Hotel / Hostel | Zona | Precio desde | Nota de viajeros |
| Wise Owl Hostels River | Cerca de Chiisanagarasunohonno | 26 $ | 8.6 (Fabuloso) |
| &Here TOKYO UENO | Ueno | 265 $ | 9.0 (Soberbio) |
| HOTELみなと -MINATO- | Cerca del Santuario Sakurada | 621 $ | 9.6 (Soberbio) |
Mis barrios favoritos para esta época
Yo evitaría el cemento puro de Shibuya o Shinjuku si no quieres asarte. Busca algo con un poco de aire:
- Asakusa: Tienes el río Sumida al lado, lo que refresca un pelo por la noche, y es el epicentro de los festivales tradicionales, además de que puedes visitar el famoso templo Sensoji o hacer un omikuji de la suerte a la sombra.
- Ueno: El parque es un refugio de sombra y tienes los mejores museos de la ciudad para cuando el sol aprieta demasiado.
- Minato: Es una zona céntrica pero mucho más despejada, cerca de barrios con mucho rollo como Ebisu o Daikanyama.
Un apunte: Asegúrate de que el hotel esté a menos de 10 minutos de una boca de metro. Caminar 20 minutos al sol en agosto te drena la energía para todo el día.
Si quieres vivir la experiencia de ryokans tradicionales en la capital hazlo con cabeza y solo 1 noche; en verano vas a agradecer mil veces más un hotel moderno con un split de aire acondicionado potente.
Los 5 mejores planes para no aburrirse (y refrescarse)
Mira, si ya tienes claro que para ti el verano es la mejor época para viajar a Japón porque te flipa el ambiente de los festivales y te da igual sudar la gota gorda, lo que necesitas ahora es una buena hoja de ruta. No se trata de sufrir, tranquilo, sino de saber elegir bien los momentos.
Ya sea que vayas solo, con amigos o viajes con niños a Japón, aquí tienes mis 5 apuestas seguras para exprimir Tokio sin derretirte en el intento:
1. El Hanabi de Sumidagawa (Fuegos artificiales)
El último sábado de julio, el cielo de Tokio estalla. Es uno de los festivales de fuegos artificiales más antiguos (desde 1733) y se hace para espantar a los malos espíritus. Va casi un millón de personas, así que si quieres ver algo, llega temprano, pilla sitio junto al río y ten paciencia.
2. Tanabata: el festival de las estrellas
Se celebra el 7 de julio (o agosto). Es la historia de dos amantes que cruzan la Vía Láctea para verse. En el templo Zojoji, bajo la Torre de Tokio, montan un espectáculo de farolillos de papel washi iluminados que es una auténtica pasada.
3. Bailar el Bon Odori en el Obon
Es la fiesta de los antepasados. La gente cree que los espíritus vuelven a casa y los reciben con bailes y tambores. En los parques verás a todo el mundo bailando en círculos; no te cortes y únete, que es súper divertido y a los locales les encanta ver que te integras.
4. Escapadas de un día para huir del asfalto
Si necesitas aire puro, Tokio tiene alrededores geniales:
- Valle de Akigawa: Cascadas y ríos donde puedes meter los pies y comer pescado a la brasa. Está a menos de dos horas.
- Kawagoe: El “Pequeño Edo”. Calles antiguas que te transportan al pasado.
- Kamakura y Enoshima: El combo perfecto de templos, playa y chiringuitos.
- Nikko: Montaña y las famosas cataratas Kegon para desconectar del bochorno urbano.
5. Museos y refugios con aire acondicionado
Al mediodía, no hagas el turista heroico. Métete en un sitio cerrado:
- teamLab Borderless o Planets: Arte digital donde pierdes la noción del tiempo (y del calor).
- Warner Bros. Studio Tour: Si te gusta Harry Potter, aquí tienes 5 o 6 horas de aire acondicionado garantizado mientras ves los decorados.
Consejos de supervivencia: cómo no derretirse
Después de planificar el viaje a Japón, tienes que leer si o si estos trucos de guerra, que después de varios veranos allí, es lo que me funciona:
- Ropa: Usa tejidos que transpiren. En Japón se lleva lo de ir tapada (hombros y pecho), así que busca lino o algodón fino. Las minifaldas están permitidas, pero los tirantes finos te ganarán alguna mirada rara.
- El kit de farmacia: Ve a un Matsumoto Kiyoshi (la farmacia de logos amarillos) y compra toallitas refrescantes con mentol y sprays para la ropa. Te bajan la temperatura corporal al instante. Aunque en el Daiso suele haber también algunas parecidas.
- Sombrilla UV: No es una cursilería, es una necesidad. Pilla una en cualquier tienda; bloquean el sol de verdad y se nota la diferencia de grados bajo la tela.
- Hidratación: Las máquinas expendedoras son tus mejores amigas. Hay una en cada esquina. Prueba el Pocari Sweat o el té verde frío para recuperar minerales.
El verano en Tokio es intenso, pegajoso y ruidoso, pero tiene una magia que no encuentras en abril. Hay menos turistas internacionales que en la época de los cerezos, así que puedes ver las cosas con un poco más de calma.
¿Te ves aguantando la humedad por ver los fuegos artificiales o eres más de viajar con bufanda? Cuéntamelo en los comentarios y te ayudo a planificar.
