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Si estás pensando en viajar a Japón en verano, lo primero que te voy a decir es que te prepares para vivir una experiencia intensa y muy calurosa.
El verano en Japón no se parece a los veranos secos que hay en otros sitios; aquí el calor viene acompañado de una humedad que se te pega al cuerpo, pero también de una energía que no vas a encontrar en ninguna otra época del año.
Por lo que hay que organizar bien los días, ya que eso es la diferencia entre pasarlo genial o acabar agotado buscando aire acondicionado.
Meses de verano en Japón
Si estás organizando tu ruta, apunta bien estos 4 meses en el calendario porque son los que oficialmente forman el verano en Japón: junio, julio, agosto y septiembre.
Junio: el mes de las lluvias (Tsuyu)
El verano empieza con nubes. A principios de junio llega lo que ellos llaman Tsuyu, que es la temporada de lluvias. No es que esté lloviendo las 24 horas sin parar, pero sí que vas a tener muchos días grises y chirimiri.
- Lo bueno de junio es que las temperaturas todavía no han subido del todo, pero la humedad ya empieza a notarse.
- Si vas en este mes, lleva siempre un paraguas o cómpralo allí en cualquier tienda por cuatro duros.
Julio: el sol y los festivales
A mediados de julio, las nubes se van y el sol sale con muchísima fuerza. Es el mes donde empiezan los grandes festivales (Matsuri) por todo el país.
- El calor ya se nota de verdad y los colegios cierran por vacaciones, así que verás mucho más ambiente en las calles y en los parques.
- Es el momento ideal para estrenar tu yukata y salir a ver fuegos artificiales.
Agosto: el pico del calor y el Obon
Agosto es, de lejos, el mes más caluroso de todos. Es cuando la sensación térmica sube más y cuando se celebra el Obon, esa fiesta tan especial de la que te hablé antes para recordar a los antepasados.
- Casi todo el mundo en Japón tiene vacaciones en agosto, así que los trenes y los sitios turísticos están a tope de gente local.
- Es el mes de los helados, del hielo raspado (kakigori) y de buscar la sombra en cada esquina.
¿Y qué pasa con septiembre?
Aunque oficialmente ya es otoño, en Japón septiembre todavía se siente como verano. Las temperaturas siguen siendo altas y la humedad no se va de golpe. La única diferencia es que es un mes con más riesgo de tifones, por lo que el tiempo puede ser un poco más revuelto.
El clima: la humedad y el efecto isla de calor
Lo que más te va a llamar la atención al aterrizar en Japón en verano es que el termómetro miente. Aunque marque 32°C, la humedad está tan alta (entre el 70% y el 90%) que tu cuerpo no puede refrescarse bien. Es lo que llaman el “bochorno japonés” y notarás como si hubiera casi 40°C.
En las ciudades grandes como Tokio u Osaka, el asfalto y los edificios guardan el calor durante el día y lo sueltan de noche. Esto hace que incluso a las tres de la mañana la temperatura no baje de los 25°C. Por eso, es muy importante que planifiques tus visitas más pesadas a primera hora o cuando ya caiga el sol.
Tabla de temperaturas
Para que te hagas una idea de lo que te vas a encontrar al viajar a Japón en verano:
| Región / Ciudad | Temperatura Máx. Media | Humedad | Sensación Térmica |
| Tokio | 31°C – 35°C | 80% – 87% | Pesada / Muy alta |
| Kioto | 33°C – 36°C | 75% – 85% | Calor sofocante |
| Sapporo (Hokkaido) | 22°C – 26°C | 60% – 70% | Muy agradable |
| Alpes Japoneses | 28°C – 31°C | 70% – 75% | Fresco de noche |
Matsuri y Obon
Si decides venir en esta época veraniega, seguramente es porque quieres ver los festivales (Matsuri) o vivir el periodo de Obon. Aunque hablaremos de ellos a fondo en otros posts, tienes que saber que son los que le dan sentido a todo el sudor y el cansancio.
Durante los Matsuri, las calles se llenan de gente con yukata (el kimono ligero de algodón), puestos de comida y mucha música. Es el momento en que las deidades salen de paseo en sus santuarios portátiles para bendecir los barrios.
Por otro lado, el Obon (a mediados de agosto) es cuando las familias dan la bienvenida a los espíritus de sus antepasados. Es una época preciosa, pero también de mucho movimiento en trenes y hoteles, así que reserva todo con mucha antelación.
Dónde escapar del calor
Si el asfalto de Tokio te supera, Japón tiene sitios increíbles donde el aire es mucho más puro y fresco. Te recomiendo que metas en tu ruta alguna de estas zonas para poder respirar.
Hokkaido
Es la mejor opción para huir de la humedad. Allí no tienen temporada de lluvias y los paisajes son una pasada. En sitios como Furano y Biei, verás campos enormes de lavanda y flores de colores que parecen sacados de un cuadro. Además, puedes alquilar una bici y pasear sin terminar empapado en sudor.
La Ruta Alpina y Kamikochi
Subir a los Alpes Japoneses es como poner el aire acondicionado a tope. En la Ruta Alpina Tateyama Kurobe puedes llegar a los 2.450 metros de altura, donde la temperatura suele estar entre los 15°C y los 20°C. Kamikochi es otro valle protegido donde no entran coches, el agua de los ríos viene directamente de los glaciares y el aire se siente fresco de verdad.
Tohoku
En el norte de la isla principal, en Aomori, tienes el valle de Oirase. Es un sendero de unos 14 kilómetros que va junto a un río lleno de cascadas y bajo un techo de árboles tan denso que el sol casi no toca el suelo. Es uno de los paseos más frescos y bonitos que puedes dar en agosto.
Trucos de supervivencia
El mercado japonés ha inventado de todo para que no te derritas por la calle. Aquí te dejo lo que no te puede faltar en la mochila:
- Bebidas con sales: Beber solo agua no es suficiente. Compra bebidas como Pocari Sweat o el famoso té de cebada (Mugi-cha) en las máquinas expendedoras. Te ayudan a recuperar lo que pierdes por el sudor.
- Toallitas de frío (Reikan Sheets): Las venden en cualquier tienda 24h. Tienen mentol y, al pasártelas por el cuello o los brazos, te dan una sensación de frío intenso que dura un buen rato.
- Ropa técnica: Olvida el algodón que se queda mojado horas. Usa prendas de secado rápido, como la línea AIRism de Uniqlo, que expulsan la humedad y te mantienen seca.
- Sombrilla y ventilador: No es solo para señoras; todo el mundo usa sombrillas para que el sol no pegue directo en la cabeza. Los ventiladores portátiles de mano también son un salvavidas en las colas de los templos.
Tengo un video sobre el verano en Japón muy explicado y enseñando que comprar para no morir de calor.
Gastronomía para refrescarte por dentro
La comida japonesa en verano está pensada para darte energía sin que te sientas pesada.
- Fideos fríos (Somen y Soba): Se sirven con hielo y una salsa fría. Son muy ligeros y entran de maravilla cuando el calor te quita el apetito.
- Unagi (Anguila): Los japoneses la comen sobre todo en el día más caluroso del año porque creen que da mucha fuerza y vitaminas para aguantar el verano.
- Kakigori: Es el postre estrella. Hielo picado muy fino (como nieve) con siropes de sabores como té matcha o fresa. Te enfría el cuerpo al momento.
Que cambios debes tener en cuenta
Este año han cambiado algunas cosas importantes que debes tener en cuenta al organizar tu ruta:
- Pases de tren regionales: Como el JR Pass nacional ha subido mucho de precio, ahora lo mejor es mirar pases de zonas concretas (como el de Tohoku o el de Hokkaido), que salen mucho más a cuenta.
- Equipaje en el Shinkansen: Si llevas maletas muy grandes, tienes que reservar un asiento específico para ellas. Durante el Obon estos asientos vuelan, así que mi consejo es que uses el servicio de envío de maletas (Takkyubin) para ir libre de bultos entre ciudades.
- Tarjetas de transporte digitales: Ya casi no quedan tarjetas de plástico Suica. Instálala en tu móvil antes de venir para poder pagar el metro y los autobuses solo acercando el teléfono al sensor.
- Tax-Free: Ahora el sistema de devolución de impuestos se gestionará en los aeropuertos en noviembre de 2026, ya no será en las tiendas, así que llega con tiempo el día de tu vuelta para hacer el trámite.
