Omikuji qué es

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Si vas a un templo en Japón y ves a todo el mundo agitando cajas de madera o atando papeles en unas cuerdas, estás viendo un omikuji.

¿Qué es el Omikuji exactamente? Básicamente es una forma de consultar al destino. El significado de esta tradición va unido a la idea de recibir un consejo o una predicción sobre tu vida, el amor o incluso tus próximos viajes.

Es un ritual súper barato (normalmente entre 100 y 200 yenes) y para mi es la excusa perfecta para parar un segundo y ver qué tiene que decirte el destino japonés.

No hace falta que seas un experto en rituales ni que hables japonés fluido. Solo hay que entender que esto no va de leer el horóscopo en una revista, sino de participar en un proceso que tiene su gracia y sus reglas no escritas.

Atento porque no solo te voy a explicar los tipos de omikuji, si no que, más abajo verás como librarte de la mala suerte y que tipos de suerte hay.

El sistema clásico de las varitas y los cajones

Este es el que verás en sitios enormes como el Senso-ji en Asakusa. El mecanismo es muy analógico, lo que le da un punto especial. Primero buscas la ranura para echar la moneda (que son 100 yenes). Una vez pagas, coges un cilindro de metal o madera que suele pesar lo suyo y lo agitas con energía.

De un agujerito saldrá una varita de madera con un número en caracteres japoneses. Que no cunda el pánico: no tienes que saber leer kanji. Solo tienes que jugar a las parejas y buscar ese mismo dibujo en los frontales de los cajoncitos que tienes delante. Abres el cajón, sacas el papel de arriba y listo. Ya tienes tu fortuna en la mano.

Qué pasa si te sale “mala suerte” y cómo librarte de ella

En algunos templos son conocidos por ser bastante generosos con la “mala suerte” (kyo). Si te toca el papel chungo, no te rayes pensando que el viaje se va a torcer. El sistema está pensado para que esa energía se quede allí.

Lo que tienes que hacer es doblar el papel en una tira alargada y anudarlo en las estructuras de metal o cuerdas que verás cerca de los cajones. Al dejarlo atado, dejas que el templo se encargue de purificar esa mala fortuna por ti. Si por el contrario te sale algo bueno, guárdalo en la cartera. Es un amuleto estupendo y te servirá de recuerdo del viaje.

De momento en 18 viajes todavía no me ha tocado mala suerte o peor suerte. Por lo que no tengo una foto o video para mostrarte el proceso, pero de verdad es muy sencillo.

La pesca de los peces de colores (Tai-kuji)

Este es de los más divertidos y lo verás mucho en santuarios como el de Kawagoe. En lugar de cajas, tienes un estanque lleno de pequeños peces de madera o cerámica (normalmente rojos o dorados). La mecánica es genial: coges una caña de pescar pequeña y tienes que “picar” uno de los peces. El papelito está metido en la cola del pez y, lo mejor de todo, es que el pez te lo quedas tú de amuleto.

El omikuji de agua (Mizu-kuji)

Este es de mis favoritos porque tiene un punto mágico. Te dan un papel que parece que está en blanco, pero cuando lo acercas a una fuente o un estanque sagrado y lo mojas un poco, las letras empiezan a aparecer. Es muy típico en santuarios dedicados a deidades del agua y visualmente es una pasada.

Flores y abanicos desplegables

En templos dedicados a los cerezos o ciruelos, verás omikuji con forma de pétalo o de flor cerrada que tienes que ir abriendo. También existen unos que son abanicos en miniatura. Al abrirlos, descubres tu suerte escrita en las varillas de papel. Son de los más bonitos para guardar en el diario de viaje.

Los Daruma y las figuras de animales

En muchos sitios compras una pequeña figura de cerámica —un gatito, un zorro, un conejo o incluso un daruma— que lleva el papel enrollado en su base. Pagas un poco más, pero te llevas una pieza de artesanía para casa además de la predicción. En templos como el Katsuo-ji en Osaka, verás miles de estos Darumas dejados por los rincones del recinto.

Máquinas expendedoras retro

Aunque parezca que rompe la magia, en algunos sitios hay máquinas de metal muy antiguas. Metes la moneda y un mecanismo (a veces incluso una figura mecánica que se mueve) te entrega el sobre. Tiene un aire nostálgico que encaja súper bien con el ambiente de algunos barrios tradicionales.

Omikuji de “sangre” o específicos

Existen fortunas centradas en temas muy concretos. Hay algunos que solo hablan de amor (enmusubi), otros que vienen con un pequeño dije metálico de la suerte dentro (como un martillo, un pino o una tortuga) y otros que incluso te dicen cuál es tu grupo sanguíneo de la suerte para ese mes.

La escala de la fortuna en el omikuji

Lo normal es que veas siete niveles, aunque algunos templos se vienen arriba y sacan hasta doce. Aquí tienes los que te vas a encontrar en el 90% de los casos:

  • Daikichi (大吉): Es la gran buena suerte. El premio gordo. Si te sale esto, guárdalo como oro en paño y no lo ates en ningún sitio, llévatelo contigo.
  • Chukichi (中吉): Suerte media. Está muy bien, es un empujón positivo para tus planes.
  • Shokichi (小吉): Pequeña suerte. No es para tirar cohetes, pero oye, menos da una piedra.
  • Kichi (吉): Suerte a secas. Es un aprobado raspado, pero positivo al fin y al cabo.
  • Suekichi (末吉): Suerte al final. Significa que la cosa empieza regular pero que, si te esfuerzas, terminará bien. Es un “ten paciencia”.
  • Kyo (凶): Mala suerte. Aquí es donde entra el ritual de doblar el papel y atarlo en las cuerdas del templo para que se quede allí y no te siga a casa.
  • Daikyo (大凶): Gran mala suerte. Es poco común que salga (a los templos no les gusta que te vayas llorando), pero si te toca, átalo con un nudo doble y olvídate del tema.

Qué más dice el papel (y cómo entenderlo)

Aparte del titular de la suerte, el papelito suele venir con una lista de consejos específicos sobre temas que nos preocupan a todos. Si usas el traductor del móvil, busca estas palabras clave:

  • Negai-goto (願い事): Tus deseos o metas. Te dice si se cumplirán o si te va a tocar esperar.
  • Machi-bito (待ち人): Literalmente “la persona que esperas”. Puede ser alguien que te ayude en un negocio, un amor o un amigo que hace tiempo que no ves.
  • Usemono (失せ物): Objetos perdidos. Te da pistas de si los vas a encontrar o si mejor te vas comprando otro.
  • Kyoshitsu (居所): Mudanzas o viajes. Muy útil si estás planeando tu ruta por Japón.
  • Aiyoku (愛欲): Amor y relaciones. A veces son muy directos y te dicen que dejes de buscar o que tengas cuidado con quién te juntas.

Consejos para que la experiencia vaya bien

No te obsesiones con el idioma. Hoy en día muchísimos templos ya incluyen una traducción corta al inglés en el reverso del papel. Si no es el caso, usa la cámara del móvil con cualquier app de traducción y te enterarás de lo básico.

A veces los consejos son muy específicos: te hablan de si vas a encontrar algo perdido, de si es buen momento para mudarse o de cómo te va a ir en los estudios. Tómatelo como una guía curiosa y no como una verdad absoluta (aunque la verdad cuando me han dicho algo concreto, no se cómo pero han acertado).

Pero al final, lo mejor del omikuji es ese minuto de pausa, el ruido de las varitas al agitar la caja y el ambiente del templo mientras descubres qué te tiene preparado el destino.