Cómo planificar viaje a Japón

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Si tienes en mente planificar viaje a Japón para este año, has llegado al sitio correcto. Sé perfectamente lo que sientes: esa sensación de emoción y de no saber por dónde empezar, ¿verdad?.

He viajado a este país de todas las formas posibles y varias veces: sola con mi mochila buscando rincones escondidos, en pareja y, últimamente, con mis tres niñas a cuestas (que tiene su miga, pero se puede hacer perfectamente).

Después de tantas vueltas por tierras niponas, he aprendido que el éxito está en el orden (y yo era muy desordenada, y a veces lo sigo siendo para que mentir). Por ello en esta guía junto con mi marido que si es súper ordenado con el viaje, te vamos a dar los pasos exactos para que tu organización sea rodada y sin dramas.

Mi objetivo es que tengas la información clara para que tu aventura y tu viaje a Japón sea tal como la imaginas. Quédate por que de verdad, esta es la guía más extensa que existe, he necesitado muchos días y horas de trabajo en ella para tener la más completa en español. Aunque también cuento con un video en Youtube visto por más de 50k sobre la guía de viaje a Japón.

Primeros pasos para planificar tu viaje a Japón

Antes de lanzarte a comprar los vuelos a Japón o volverte loco mirando alojamientos en barrios de moda, toca poner orden a las ideas como bien dije antes, es decir, hay que ponerle fechas y números.

Te lo digo porque organizar una aventura de este calibre necesita que pongas los pies en el suelo desde el minuto uno. Para planificar viaje a Japón sin que te den las mil de la mañana delante del ordenador, tienes que decidir 3 cosas básicas: cuándo vas, cuánto tiempo tienes y cuánto dinero quieres gastar. Si estos pilares no están claros, lo más probable es que acabes con un lío de trenes y hoteles que no hay por donde cogerlo.

Elegir las mejores fechas para viajar a Japón

Elegir el momento de tu aventura es lo que más va a condicionar que llevar en tu maleta y tu bolsillo. No todos los meses son iguales ni cuestan lo mismo, y según el clima que busques, tu ruta puede cambiar por completo, y no es una broma.

Verano (junio a agosto): Prepárate para el calor fuerte y la humedad. Lo bueno es que hay muchos festivales de barrio y fuegos artificiales, pero el ritmo de las visitas tiene que ser más pausado para no agobiarse y evitar problemas de salud derivados del calor.

Primavera (marzo a mayo): Es la época del sakura o cerezos en flor. El tiempo es muy bueno, pero ten en cuenta que el país está hasta arriba de gente y los precios de los vuelos y hoteles suben mucho.

Otoño (septiembre a noviembre): Para mí es la elección ganadora y no lo digo porque esté mi cumpleaños entre ellas. Los colores, amarillos, morados, rojos y naranjas de los árboles son una pasada y el aire fresco ayuda a patear las ciudades durante horas sin cansarse tanto.

Invierno (diciembre a febrero): Si buscas que el viaje te salga más barato, esta es tu temporada. Hay menos turismo debido al frío y puedes ver festivales de nieve o las luces de Navidad, que en las ciudades japonesas son otro nivel.

¿Cuántos días se necesitan para un itinerario por Japón?

Esta es la pregunta que más se repite tanto en mi canal de Youtube como para alguien que empieza a planificar viaje a Japón. Mi consejo es que no intentes abarcarlo todo de golpe. El país parece pequeño en el mapa, pero las distancias y los tiempos en las estaciones de tren se acaban comiendo las horas si no te organizas bien.

Para que tu itinerario por Japón tenga sentido y no acabes con los pies destrozados, tienes que ser realista con tu energía y con quién vas:

  • De 10 a 12 días: Es el tiempo mínimo para ver lo básico. Te da para moverte entre Tokio y Kioto y hacer alguna escapada rápida a sitios como Nara u Osaka. Vas a ir a tope, así que si viajas con peques, este ritmo puede ser demasiado intenso.
  • 15 días: Para mí es el número mágico si vas la primera vez. Te deja margen para moverte con más calma, incluir lugares como Hiroshima o Miyajima y no sentir que vas con la lengua fuera. Es donde mejor vas a amortizar el precio del vuelo.
  • Más de 20 días: Si tienes la suerte de tener tres semanas o más, ya puedes salirte de la ruta típica. Aquí puedes meter zonas como los Alpes Japoneses o bajar hacia el sur de la isla para conocer otra cara del país.

El ritmo cambia totalmente según el plan. Cuando viajo sola, aprovecho para ver muchos templos seguidos y caminar kilómetros. Pero cuando voy con mis tres hijas, tengo que dejar huecos para que jueguen en un parque o busquen máquinas de bolas gashapon. Al organizar tu aventura, no te satures queriendo tachar todos los puntos de la lista; lo mejor del viaje suele ocurrir cuando bajas el ritmo y simplemente caminas por un barrio sin mirar el reloj.

Define tu presupuesto de viaje a Japón

Saber cuánto te vas a gastar es lo que te permite dormir tranquilo y disfrutar sin ir echando cuentas cada cinco minutos. No te voy a engañar: Japón puede ser tan caro o tan barato como tú decidas. Al planificar viaje a Japón, yo siempre divido los gastos en 4 bloques claros para tener el control total desde casa.

  • Los vuelos: Es el desembolso más fuerte y el que primero tienes que cerrar. Cuanta más flexibilidad de fechas tengas, mejor precio vas a conseguir.
  • Dormir: Hay opciones para todos los gustos. Yo he pasado de dormir en hostales sencillos cuando iba sola a buscar hoteles con habitaciones familiares ahora que voy con las tres peques. Los hoteles de negocios son una apuesta segura: están limpios, bien situados y tienen precios muy razonables.
  • La comida: Es la mayor alegría del viaje. Puedes comer platos riquísimos por menos de 10 euros en muchísimos sitios. Además, los supermercados y las tiendas 24 horas tienen comida preparada de mucha calidad que te saca de un apuro por muy poco dinero.
  • El transporte interno: Aquí es donde hay que hacer números de verdad. Dependiendo de los kilómetros que vayas a recorrer, te convendrá un pase de tren o simplemente pagar por cada trayecto que hagas.

Un buen presupuesto de viaje se basa en saber qué es lo importante para ti. Si prefieres gastar más en dormir cómodo, recorta en cenas de lujo. Si vas en pareja, quizás quieras darte un capricho una noche en una posada tradicional o onsen, pero si vas en familia, los gastos se multiplican y toca ser más organizado con cada moneda. Lo bueno de Japón es que, elijas lo que elijas, siempre vas a sentir que lo que pagas merece la pena.

Si tienes curiosidad pro saber cuánto cuesta viajar a Japón, mira este video de presupuesto de viaje en mi canal.

Trámites legales para viajar a Japón y documentación obligatoria

No dejes estos temas para la última semana. Al planificar viaje a Japón, los trámites son sencillos pero tienen sus tiempos. He pasado por estos controles varias veces (tanto sola, como acompañada de mi marido o con las niñas) y te aseguro que llevarlo todo bien preparado desde casa te ahorra horas de colas y más de un dolor de cabeza innecesario.

Pasaporte y visados a Japón

Lo primero es tu pasaporte. Aunque para entrar a Japón solo debe estar en vigor durante tu estancia, mi consejo es que tenga una validez de al menos seis meses desde el día que aterrices. Es una medida de seguridad que te evitará problemas con algunas aerolíneas o ante cualquier imprevisto que alargue tu viaje, como por ejemplo posibles terremotos, tifones…

En cuanto al visado, la mayoría de países (como España, México o Argentina) no necesitan pedir nada especial para viajes de turismo de menos de 90 días. Lo que sí es casi obligatorio para ir rápido es registrarse en Visit Japan Web con este video paso a paso.

Es la plataforma oficial donde subes tus datos de aduanas antes de volar. Al terminar, te dan un código QR; lo llevas en el móvil, lo enseñas al llegar y pasas el control de forma muy ágil.

Seguro de viaje con cobertura médica

Si me preguntas cuál es el error más grande que puedes cometer, es viajar sin seguro. La sanidad japonesa es de las mejores del mundo, pero también tiene unos costes altísimos. Un simple dolor de muelas o un resbalón tonto podría costar una fortuna si no vas protegido.

Al elegir tu seguro de viaje para Japón, fíjate en estos puntos que para mí son innegociables:

  • Asistencia médica elevada: Que cubra gastos médicos de sobra (yo no iría con menos de 500.000 €).
  • Sin adelantar dinero: Busca seguros donde ellos paguen directamente la factura del hospital. No querrás tener que desembolsar miles de euros de tu bolsillo y luego esperar a que te los devuelvan.
  • Robo y anulación: Que te cubra si te quitan la maleta o si tienes que cancelar el viaje antes de salir por una causa justificada.

Llevar un buen seguro es como el cinturón de seguridad: esperas no usarlo nunca, pero te da una tranquilidad total. Es una parte pequeña del presupuesto que te asegura que, pase lo que pase, alguien te ayudará en tu idioma.

Nosotros solemos viajar con un seguro totaltravel que cubre absolutamente todo y tiene póliza TOP en cancelaciones. Pagan ellos al hospital si les avisas antes, tienen app y médico online por si quieres preguntarle algo.

Te dejo un 10% de descuento en tu seguro de viaje Intermundial con el código TODOSOBREJAPON10 o haciendo clic aquí para hacerlo directamente.

Cómo moverte por Japón y estar conectado

Esta es la parte del viaje que más estrés suele dar, pero te aseguro que, una vez que entiendes cómo funciona, Japón es el país más fácil del mundo para desplazarse. Lo importante es que decidas qué te conviene según tu ritmo y ruta. Yo ya he probado: ir con lo justo sola, cargar con carritos y maletas de las 3 niñas, y la cosa siempre es la misma: llevar los deberes hechos desde casa, para no agobiarte al llegar.

Internet en Japón: ¿eSIM o Pocket WiFi?

Tener conexión en el móvil no es un capricho, es una necesidad para consultar trenes en tiempo real o traducir carteles entre otras cosas. Tienes varias opciones principales:

eSIM (Tarjeta digital): Es lo más cómodo si viajas sola o en pareja. La compras online, escaneas un código y ya tienes datos sin andar cambiando tarjetas físicas. Es lo que uso siempre que quiero ir ligera y sin líos. Además, he conseguido un par de descuentos para que te ahorres unos euros:

  • eSIMflag: Es la opción donde más vas a ahorrar, porque tengo un 10% de descuento para ti. Funciona de maravilla y se instala en un segundo.
  • Holafly: Muy conocida por todos los usuarios. Si prefieres esta, también tienes un 5% de descuento usando mi código.

Pocket WiFi: Es un pequeño router que llevas encima. Para mí sigue siendo la opción ganadora cuando viajo con mis tres hijas, porque conectamos todos los dispositivos a la vez y la batería aguanta todo el día. Además, así no agotas la batería de tu propio móvil compartiendo datos con todo el grupo.

¿Merece la pena el Japan Rail Pass?

Aquí es donde mucha gente mete la pata al planificar viaje a Japón. Con la subida de precios que hubo hace tiempo, y la subida que habrá en octubre de 2026 el famoso pase de tren ya no sale a cuenta para todo el mundo.

Si tu idea es solo moverte entre Tokio y Kioto, seguramente te salga más barato comprar los billetes por separado o usar algún pase regional. Mi truco es usar calculadoras online para ver si los trayectos que tienes en mente suman más que lo que cuesta el pase. No tires el dinero por inercia; haz números primero. O pon tu comentario y yo te ayudo encantada.

Tarjetas monedero IC cards (Suica, Pasmo e Icoca)

Olvídate de comprar billetes de cartón en cada estación. Lo mejor es usar las tarjetas monedero. Lo más práctico ahora es llevarlas directamente en el móvil (en Apple Wallet o Google Pay). Vas pasando el teléfono por los tornos del metro o el tren y te olvidas de las colas. Además, sirven para pagar en máquinas de bebidas y en muchas tiendas, lo que te facilita la vida cuando vas con prisas.

Apps imprescindibles para viajar a Japón

Para moverte por allí como un profesional, solo necesitas un par de herramientas bien configuradas:

  • Google Maps: Funciona de cine para los trenes. Te dice exactamente en qué vagón subirte para estar más cerca de tu salida y cuánto te va a costar el trayecto.
  • Google Lens: Es magia pura para leer menús o carteles. Haces una foto y te traduce el texto al momento. A mis viajeros les ha salvado la vida mil veces para saber qué estaban comeindo, incluso a celíacos en sitios donde no había ni una palabra en inglés. Pero hay que tener cuidado si tienes alergias, es mejor siempre comprobar lo que te dice el lens con los camareros o personal del local.

Gestión del presupuesto y dinero

Aunque Japón parece un país sacado del futuro, para el dinero son bastante tradicionales. La tecnología vuela, pero el monedero con monedas sigue siendo tu mejor amigo.

Efectivo frente a tarjeta: ¿por qué aún hace falta metal?

A diferencia de lo que pasa en muchos países de Europa, en Japón el efectivo sigue mandando. Es verdad que en los grandes centros comerciales o en los hoteles puedes pagar con tarjeta sin problemas, pero en cuanto te sales un poco de la zona más turística, la cosa cambia.

  • Templos y mercadillos: Casi todos los templos para comprar amuletos o las pequeñas paradas de comida callejera solo aceptan monedas y billetes.
  • Recargar tarjetas de transporte: Si no llevas la tarjeta en el móvil, las máquinas para recargar la Suica o Pasmo física suelen funcionar solo con efectivo.
  • Pequeños restaurantes: Muchos sitios locales de ramen o bares pequeños no tienen datáfono. Si no llevas yenes encima, te tocará fregar platos.

Tarjetas monedero y cómo sacar yenes (Revolut, N26)

Olvídate de cambiar dinero en el aeropuerto de tu ciudad, que te van a dar un cambio malísimo. Lo más inteligente es usar tarjetas como Revolut o N26. Son tarjetas que te permiten sacar dinero en cajeros extranjeros con el cambio oficial y sin que tu banco de siempre te atraque a comisiones.

Para sacar dinero allí, busca los cajeros de 7-Eleven (7-Bank). Están por todas partes, abren 24 horas y aceptan casi todas las tarjetas internacionales. Además, el menú del cajero se puede poner en español, así que es imposible equivocarse.

¿Qué pasa si el cajero no acepta tu tarjeta? No te agobies. A veces un cajero da error porque sí. Prueba en otro de una cadena distinta (como los del Lawson o Family Mart) o asegúrate de que tienes activada la opción de “pagos en el extranjero” en la app de tu banco. Por eso siempre digo que es mejor llevar dos tarjetas distintas, por si una decide ponerse tonta.

Control de gastos diarios: ¿cuánto dinero necesito?

Para que no te lleves sorpresas, aquí tienes una idea de lo que te vas a gastar de media al día:

  • Alojamiento: Calcula entre 80€ y 120€ por noche para algo decente y bien situado.
  • Comida: Con unos 30€ o 40€ al día comes de maravilla y te sobra. Yo tengo un video comiendo por 10 euros al día por si tienes un presupuesto ajustado.
  • Transporte: Si te mueves mucho por la ciudad, cuenta con unos 10€ diarios en trayectos de metro y tren.

Trucos para ahorrar en comida

Si quieres que el presupuesto de viaje te cunda más, hay formas de comer como una reina sin gastar mucho:

  1. Cadenas de comida rápida japonesa: Sitios como Yoshinoya, Sukiya o Matsuya tienen boles de arroz con carne deliciosos por unos 5 o 6 euros. Es comida de verdad, hecha al momento y mucho más sana que una hamburguesa.
  2. El bendito Conbini: Los supermercados 24 horas tienen platos preparados que están riquísimos. Mi truco es comprar la cena allí cuando llego cansada de caminar.
  3. Ofertas de última hora: Si vas a los supermercados grandes a partir de las 7 u 8 de la tarde, empiezan a poner pegatinas de descuento (del 30% o hasta el 50%) en las bandejas de sushi y platos preparados para terminarlos antes de cerrar. Es el momento de los chollos.

Alojamiento: dónde dormir en Japón

Llegamos a uno de los puntos que más presupuesto se lleva, pero también de los más divertidos de decidir. Al planificar viaje a Japón, tienes que pensar muy bien dónde vas a caer rendido cada noche después de caminar kilómetros. He dormido en sitios de todo tipo: cápsulas minúsculas, hoteles de negocios, los económicos y hasta habitaciones enormes con tatami para que mis tres niñas pudieran estirar las piernas a gusto, incluso en ryokan con onsen (pero claro esto ya es un extra como lujo que solo se hace 1 vez, si no te fulminarás el presupuesto enseguida).

Japón tiene opciones que no vas a ver en ningún otro sitio. Lo bueno es que, elijas lo que elijas, la limpieza suele ser impecable. Eso sí, el espacio es un lujo, así que prepárate para habitaciones más pequeñas de lo que estamos acostumbrados en España.

Ah y una advertencia, si escoges un apartamento y es verano…ten cuidado con las posibles cucarachas. Si, has leído bien, cucarachas, es la época de ellas y cuanta más humedad mejor, por lo que no se puede hacer mucho si ha entrado una.

Tipos de alojamiento y qué esperar

No te limites a los hoteles de siempre; parte de la gracia del viaje es probar cosas distintas:

  • Hoteles de negocios (Business Hotels): Son mi opción favorita para ahorrar. Son hoteles muy prácticos, normalmente cerca de las estaciones, con todo lo necesario y muy limpios. Cadenas como Toyoko Inn o APA Hotel son apuestas seguras si buscas algo funcional y super barato.
  • Ryokan (Posadas tradicionales): Tienes que probarlo al menos una noche. Dormirás en un futón sobre el suelo de tatami, te darán un yukata (un pijama tradicional) y seguramente podrás disfrutar de un baño termal. Es una experiencia que te acerca mucho más a la forma de vida japonesa.
  • Hoteles cápsula: Buenas si viajas solo o sola o con poco presupuesto. Es básicamente un nicho para dormir, pero muy moderno y tecnológico. Eso sí, si vas con niños, olvídate, porque suelen separar a hombres de mujeres en plantas distintas.
  • Apartamentos y Airbnbs: Para los que viajamos con familia numerosa, es interesante. Tener una pequeña cocina y más espacio para que las niñas no estén apretadas ayuda mucho a mantener la paz mental durante el viaje. Pero lo dicho cuidado con los insectos.

Cómo elegir la mejor ubicación

Aquí es donde mi parte analítica se pone seria, por así decirlo: la ubicación para mi lo es todo. Al planificar viaje a Japón, intenta siempre dormir cerca de una estación de tren importante.

En Tokio, mi consejo es que busques algo cerca de la línea Yamanote (la línea circular verde). Barrios como Shinjuku, Shibuya o Ueno son perfectos porque te permiten moverte a casi cualquier punto sin hacer mil transbordos. En Kioto, si puedes, quédate cerca de la estación central o en la zona de Gion; te ahorrarás mucho tiempo en autobuses y caminatas innecesarias.

Normas de convivencia y etiqueta en Japón

Uno de los choques más grandes al estar planificando un viaje a Japón es descubrir que allí el silencio y el espacio personal se cuidan muchísimo. No es que la gente sea fría de por sí, pero es que valoran un montón no molestar al de al lado. Me ha pasado de entrar en un vagón de metro y notar que de repente era como si estuviéramos en una biblioteca. Con un par de detalles, te moverás por allí como si fueras de toda la vida.

Cómo comportarse en el transporte público

El tren y el metro son lugares para ir tranquilos. Si hablas alto, notarás rápido que eres la única persona haciéndolo.

  • El móvil, siempre en silencio o vibración: No se habla por teléfono. Una vez llamaron al de al lado (una persona china) y después de hablar como si estuviera en su casa, vi que había miradas de desaprobación y el tipo ni se inmutó. Si te suena, espera a bajar al andén para devolver la llamada.
  • Comer en los trayectos: En el metro o trenes de cercanías no se come nada, pero nada. Sin embargo, en los trenes de larga distancia (como el Shinkansen), lo normal es comprarse una cajita de comida (ekiben) y disfrutarla en tu asiento.
  • Las colas son sagradas: Verás marcas en el suelo que indican dónde esperar. Los japoneses se ponen uno detrás de otro con una paciencia admirable. Ni se te ocurra intentar adelantarte, aunque tengas prisa por pillar sitio.

El misterio de las papeleras en Japón

Si vas buscando papeleras por la calle, ya te adelanto que vas a caminar mucho para nada. Casi no hay. Una vez me pasé media tarde con un envoltorio de helado pegajoso en la mano hasta que aprendí la lección con 20 añitos.

  • Lleva siempre una bolsa: Mi truco es llevar una bolsita pequeña en la mochila o en el carrito para ir guardando los restos del día.
  • Dónde tirar las cosas: Solo verás papeleras junto a las máquinas de bebidas (específicas para botes) o en la entrada de los conbini.

Esto pasa por un atentado de gas sarín en Tokio, ya que estaban escondidas en papeleras y el gobierno decidió quitarlas todas.

Olvídate de las propinas

Es algo que nos cuesta entender, pero en Japón no se deja propina. Si dejas monedas en la mesa de un restaurante, lo más probable es que el camarero salga corriendo detrás de ti por la calle pensando que te has dejado el cambio. El buen servicio se da por hecho y pagar de más puede resultar hasta confuso o incómodo para ellos. Pagas lo que marca el ticket y te vas con un “arigatou gozaimasu (pronunciado arigatoo gosaimas)”.

Visita a templos y santuarios

Los templos son sitios de paz. Es el momento de fijarte en los detalles de los que te hablo en otros posts, como las tablillas ema para escribir deseos o los amuletos omamori.

  • El ritual del agua: En la entrada verás una fuente de piedra con cazos. Sirve para lavarse las manos y la boca antes de entrar. Es un gesto de respeto que los locales valoran mucho ver en los turistas.
  • Fotos con cuidado: Mira siempre si hay carteles antes de disparar. En muchos interiores de templos está prohibido hacer fotos para mantener el ambiente de oración. Ah y cuidado con los palos selfie los prohíben en muchos sitios.

Etiqueta en los baños y zonas comunes

Japón es un país donde lo público se cuida como si fuera de cada uno. Entrar en un baño allí es entrar en el futuro, pero también tiene sus reglas para no acabar empapada o pasando un mal rato.

Lo primero que vas a ver es un panel lleno de botones al lado del váter. Que no cunda el pánico, es mucho más sencillo de lo que parece y, una vez lo pruebas, te va a costar volver a los de aquí. Y no hagas como yo probando todos los botones, que hace muchos años acabe empapada entera pro tocar el del chorrito y mirar que pasaba acercando mi cabeza.

  • El chorrito de agua: Hay dos botones principales, uno para la parte trasera y otro para la delantera. Puedes regular la presión y la temperatura. Mi consejo es que empieces con la presión bajita para no llevarte un susto.
  • La “Princesa del Sonido” (Otohime): Verás un botón con el dibujo de una nota musical. Sirve para poner música o sonido de agua cayendo y así tapar cualquier ruido que hagas. Es algo muy típico de allí para mantener la privacidad.
  • Secado y calefacción: Muchos tienen el asiento caliente (un lujo en invierno) y un botón de aire para secarte al terminar, esto lo echarás de menos al llegar a tu país.
  • El botón de parada: Es el más importante. Suele ser un cuadrado rojo o tener una “X”. Dale ahí cuando quieras que el agua pare de salir.

El ritual del onsen: cómo no hacer el ridículo

Lo primero que tienes que saber es que en un onsen se entra como viniste al mundo: sin nada de ropa. Olvida el bañador, porque está prohibidísimo por higiene. Los baños están separados por sexos, así que no te preocupes, allí a nadie le importa tu cuerpo, todo el mundo va a lo suyo.

  • Lávate antes de entrar: Esto es lo más importante de todo. Verás una zona con taburetes bajos, grifos y espejos. Te tienes que sentar y pegarte una ducha a fondo. Tienes que entrar al agua limpia de arriba abajo, sin rastro de jabón. Meterse al agua sin ducharse antes es la falta de respeto más grande que puedes cometer.
  • El pelo siempre recogido: Si eres hombre o mujer con pelo largo, hazte un moño alto. No puede tocar el agua bajo ningún concepto. Tranquilo si eres varón, muchos hombres japoneses en ciertas zonas se hacen moños en su melena, que no te de vergüenza.
  • La toallita pequeña: Te darán una toalla diminuta. No es para taparte, es para ponértela doblada encima de la cabeza mientras estás en el agua caliente (ayuda a que no te suba la tensión) o para secarte un poco antes de volver al vestuario. Nunca la metas dentro del agua del baño; si se te cae, escúrrela fuera.
  • Tatuajes: Aquí viene el tema espinoso. En muchos onsen todavía no dejan entrar a gente con tatuajes porque se asocian a la mafia japonesa. Si tienes alguno pequeño, tápalo con una tirita color carne especial que mismo encontrarás en el Daiso. Si tienes muchos, busca antes por internet sitios que pongan “tattoo friendly” para no llevarte el chasco de que te echen en la puerta.

Es una experiencia que te deja nuevo, sobre todo si vas a uno que sea al aire libre (rotenburo) mientras hace fresquito fuera. Es el momento de desconexión total del viaje.

Equipaje y preparación para tu viaje

Preparar el equipaje para Japón tiene truco. El espacio en los trenes y en los hoteles es limitado, así que cada cosa que metas en la maleta tiene que tener un sentido. No te agobies con la ropa; allí hay lavanderías en casi cada esquina y puedes viajar con lo justo si te organizas bien.

¿Maleta o mochila? El eterno dilema

Esta es la primera gran decisión. Depende mucho de tu estilo de viaje y de lo que pienses caminar con el equipaje a cuestas. Yo lo tengo claro según el plan que lleve cada vez, y como sé que tú también le estás dando vueltas, te he dejado esta comparativa sobre si es mejor llevar maleta o mochila a Japón para ayudarte a decidir.

Qué meter en la maleta y limitaciones

No llenes la maleta hasta los topes desde casa. Vas a querer comprar de todo (desde papelería hasta comida o figuras) y vas a necesitar ese hueco a la vuelta. Para que no te dejes nada importante en tierra, echa un vistazo a mi lista de imprescindibles que llevar en la maleta para Japón.

En cuanto a las aerolíneas, fíjate bien en el peso. Si te pasas, las multas son caras. Pero tengo un secreto que muchos conocen pero si tu no lo conoces, te va a cambiar la vida: el Takkyubin. Es un servicio de envío de maletas entre hoteles. Tú dejas tu equipaje en la recepción por la mañana y te lo encuentras en tu siguiente destino por la tarde o al día siguiente. Te permite viajar solo con una mochila pequeña y es una salvación cuando viajas con niños o no quieres cargar peso en el tren.

Electricidad, enchufes y voltaje

En Japón los enchufes son de tipo A (dos clavijas planas, como en Estados Unidos). El voltaje es de 100V, un poco más bajo que en muchos otros países.

  • Adaptadores: Vas a necesitar uno para tus cargadores si eres de Europa.
  • Potencia: Si llevas aparatos con mucha potencia, como un secador de pelo muy profesional, puede que no funcione con la misma fuerza. La mayoría de hoteles tienen secadores buenos, así que eso que te ahorras de cargar.

Medicación y equipaje de mano

Lo que nunca debe ir en la maleta facturada son los documentos y las medicinas. Si te pierden la maleta, te quedas sin lo más importante.

  • Documentación: Lleva siempre contigo el pasaporte y las reservas impresas o en el móvil con batería.
  • Medicinas: Japón es muy estricto con ciertos componentes que aquí son normales (como algunos antigripales o analgésicos fuertes). Si tomas algo específico, infórmate bien de si necesitas declararlo o pedir un permiso especial. No te la juegues en la aduana con esto porque se lo toman muy en serio. Tengo un video sobre medicamentos prohibidos y permitidos en Japón.

Comer y disfrutar de Japón sin morir en el intento

Este es el bloque que más vas a disfrutar, porque en Japón se come de maravilla y hay planes que te vuelan la cabeza. Eso sí, para que no te quedes con hambre o en la puerta de un museo, hay que saber un par de trucos de “supervivencia” que he ido aprendiendo a base de equivocarme.

Mucha gente se agobia pensando que no va a entender nada de lo que come, pero te aseguro que es más fácil de lo que parece. La comida allí es un espectáculo y hay opciones para todos los presupuestos.

Cómo descifrar los menús y usar las máquinas de tickets

No hace falta que sepas japonés para comer bien. En muchos sitios pequeños verás una máquina en la entrada que parece de refrescos, pero es para pedir la comida.

  • El sistema de tickets: Eliges el plato (casi siempre tienen fotos), metes el dinero, sale un papelito y se lo das al camarero. Es comodísimo porque te olvidas de intentar explicarte.
  • Google Lens es tu mejor amigo: Si el menú no tiene fotos, abre la cámara con el traductor de Google y verás como las letras se transforman por arte de magia. Una vez me salvó de pedir un plato de natto (soja fermentada) que no me gusta nada pensando que era otra cosa.

¿Dónde entrar a comer? Diferencias básicas

No todos los locales son iguales y saber a dónde vas te ayuda a no llevarte sorpresas:

  • Ramen-ya: Son locales de ramen, ideales para una comida rápida, barata y deliciosa. Se entra, se come y se sale; no son para quedarse de sobremesa.
  • Izakayas: Es lo más parecido a nuestras tabernas o bares de tapas. Pides varios platillos para compartir y el ambiente es más relajado y ruidoso. Es donde mejor te lo pasas si vas con amigos o pareja.
  • Restaurantes de cadena: No pienses en comida rápida de mala calidad. Sitios como Matsuya o Sukiya tienen platos de arroz con carne riquísimos por cuatro duros. Son la salvación para los días que vas con el tiempo justo o cuando las niñas no tienen el cuerpo para experimentos.

Reservas y entradas importantes

En 2026, hay sitios que si no llevas la entrada desde casa, simplemente no entras. Hay que ser muy organizada con el calendario:

  • Museo Ghibli: Las entradas salen un mes antes y vuelan en minutos. Si quieres ir, marca el día en el calendario y ten el ordenador listo.
  • Shibuya Sky: Si quieres ver el atardecer desde arriba, reserva con semanas de antelación. Si vas a la aventura, te tocará subir cuando ya sea noche cerrada.
  • Universal Studios y Nintendo World: Ojo que no basta con la entrada al parque, necesitas un pase con hora para entrar a la zona de Mario. Lee bien las condiciones para no llevarte el disgusto en la puerta.
  • TeamLab Planets: Es ese museo donde caminas descalzo por el agua y por salas de espejos. Las entradas vuelan semanas antes. Te doy un consejo práctico: lleva ropa que puedas remangar fácil (el agua llega a las rodillas) y evita faldas o vestidos cortos, porque los suelos de espejo lo reflejan todo.

Rutas alternativas y destinos sin aglomeraciones

Si ya has visto las fotos típicas de la pagoda con el monte Fuji de fondo, sabrás que hay sitios que están hasta los topes. Al planificar viaje a Japón, mucha gente se queda solo en lo que sale en la primera página de las guías, pero hay un Japón mucho más tranquilo que te está esperando si te atreves a salir de la ruta marcada.

Japón es mucho más que la línea recta entre Tokio y Kioto. Si te agobian los sitios donde apenas puedes caminar, hay zonas enteras que te van a descubrir una cara del país mucho más auténtica y relajada. A mi, me encanta analizar mapas y buscar esos sitios donde no hay hordas de gente con palos selfie, y te aseguro que valen muchísimo la pena, y si alguna vez has visto mi canal de Youtube sabrás que he viajado más de 18 veces y habrás viste miles de sitios raros y diferentes en mis videos por las 47 prefecturas.

Escapadas fuera del circuito tradicional

Para evitar las masas de turistas, tienes que mirar hacia el sur o hacia el norte. Aquí es donde realmente vas a notar la diferencia en el ritmo de vida:

  • Kyushu y la zona de Kumamoto: En la isla de Kyushu tienes lugares como Kumamoto, conocido por tener uno de los castillos más imponentes y por ser una zona con mucha actividad volcánica. Es el sitio perfecto para disfrutar de aguas termales de verdad sin los precios inflados de las zonas más turísticas.
  • Tohoku: Aomori y Akita: Si buscas paisajes verdes y un clima más fresco, el norte es tu lugar. Aomori es famoso por sus festivales y sus manzanas, mientras que Akita tiene una naturaleza salvaje y unas tradiciones que se mantienen intactas. Son zonas donde la gente es súper amable y se alegran de ver que los turistas se interesan por su región.
  • Shikoku: Es la isla más pequeña y la gran desconocida. Si quieres ver el Japón rural de verdad, con sus campos de arroz y sus puentes de liana, tienes que venir aquí. Es el lugar perfecto para bajar las revoluciones y disfrutar del silencio.

Cómo combinar ciudades grandes con pueblos pequeños

La clave para que tu viaje sea redondo es el equilibrio. No te quedes solo en las grandes luces de neón. Mi consejo es que organices tu ruta alternando un par de días de mucho movimiento en ciudades como Osaka con tres días de calma en alguna de estas prefecturas menos visitadas. Es en esos pueblos pequeños donde vas a comer mejor, más barato y donde vas a entender cómo es la vida real en Japón.

El peligro de querer verlo todo

Uno de los errores más comunes es intentar llenar cada hora del día con una actividad distinta. Al final, acabas con un “overbooking” mental y físico que no te deja disfrutar de nada.

  • Días de descanso obligatorios: No somos máquinas. Mete un día de descanso total cada cinco o seis días de ruta. Úsalo para lavar la ropa en el hotel, dormir un poco más o simplemente pasear por un barrio cualquiera sin mirar el reloj. Tu cuerpo (y tu humor) lo agradecerán.
  • Tiempo libre para perderse: Las mejores experiencias que he tenido en mis viajes han sido las que no estaban en el plan. Entrar en una tienda de segunda mano que me llamó la atención o encontrar un pequeño santuario vacío en una callejuela es lo que de verdad hace especial el viaje. Deja huecos libres en tu agenda; no todo tiene que estar apuntado en una lista. Los mejores recuerdos suelen ocurrir cuando cierras el mapa y te dejas llevar por lo que ves en ese momento.

Solución de problemas: qué hacer si algo sale mal

Por muy bien que lo lleves todo en la cabeza, en un viaje de tantos días siempre puede surgir algún imprevisto. Lo bueno de este país es que todo está tan organizado que solucionar un problema suele ser más fácil que en cualquier otro sitio. Aquí te cuento cómo salir del paso si te encuentras en un aprieto.

No dejes que un pequeño bache te arruine el día. Mantén la calma, porque en Japón siempre hay alguien dispuesto a echarte una mano, aunque sea por señas.

Perder el tren o el pase de transporte

Si se te escapa un tren con reserva, no te agobies. Ve directo a una oficina de JR (Midori-no-madoguchi), que son las de color verde. Allí les explicas lo que ha pasado y, si hay sitio, te darán un billete para el siguiente tren sin coste extra.

Ahora, si lo que pierdes es el JR Pass físico, tengo malas noticias: por norma general, no se puede duplicar ni te devuelven el dinero. Es como perder un fajo de billetes. Guárdalo siempre en el mismo sitio y asegúrate de que no se te cae al sacarlo en los tornos. Si lo pierdes, tu única opción es ir comprando los billetes por separado a partir de ese momento.

He perdido un objeto personal: el sistema de objetos perdidos

Japón es el mejor país del mundo para perder algo. Hay muchísimas posibilidades de que lo recuperes intacto.

  • En el transporte: Si te dejas algo en el tren, ve a la oficina de la estación más cercana. Tienen un sistema centralizado de objetos perdidos (Wasuremono).
  • En la calle: Busca un Koban. Son pequeñas casetas de policía que hay en cada barrio. Si alguien encuentra una cartera o un móvil, lo más probable es que lo lleve allí. Entra, explica qué has perdido y te ayudarán a buscarlo en su base de datos.

Emergencias y salud: cómo pedir ayuda

Si te pones enfermo o tienes un accidente, lo primero es contactar con tu seguro de viaje. Ten el número guardado en el móvil y ellos te dirán a qué clínica u hospital ir para que te atiendan en tu idioma o tengan traductor.

Para emergencias graves, estos son los números que debes conocer:

  • 110: Policía.
  • 119: Ambulancia y bomberos.
  • Consejo práctico: Si tienes que llamar, diles “English, please” y te pasarán con alguien que te entienda. Las ambulancias en Japón son gratuitas, pero el hospital luego te cobrará la atención médica, por eso es tan importante el seguro que hemos visto antes.

¿Qué hacer en caso de terremoto?

Es normal que te dé un poco de miedo, pero Japón está preparado para esto como ningún otro lugar. La mayoría de los temblores ni los vas a sentir, pero si notas uno fuerte:

  • Mantén la calma: Quédate donde estés. Si estás dentro de un edificio, aléjate de las ventanas y busca refugio bajo una mesa.
  • Sigue las instrucciones: En los hoteles y centros comerciales, el personal te guiará. No uses el ascensor.
  • App de seguridad: Descárgate la app “Safety tips” y “Yurucall“. Te manda avisos de alertas de terremotos o clima extremo directamente al móvil en español.

Contactos de emergencia y qué hacer sin tecnología

A veces el móvil nos deja tiradas en el peor momento, como decía ante un terremoto o tifón (muy comunes en Japón), incluso si te quedas sin batería o te quedas sin internet de repente, no entres en pánico; Japón tiene soluciones en cada esquina para que no te sientas perdido.

La embajada o el consulado Es el sitio al que tienes que ir si, por ejemplo, pierdes el pasaporte o tienes un problema legal serio. La embajada principal suele estar en Tokio (la de España, por ejemplo, está muy cerca de la zona de Roppongi).

  • Mi consejo: No te fíes solo del móvil. Lleva el número de teléfono y la dirección de la embajada de tu país apuntados en una libreta o en un papel dentro de la maleta. Si pierdes el teléfono o te lo roban, agradecerás tener ese papel a mano para saber a dónde ir.

¿Te has quedado sin batería? Busca un ChargeSPOT No hace falta que vayas buscando un enchufe por las paredes como una loca. En casi todas las tiendas 24 horas (Konbini) verás unas máquinas pequeñas llamadas ChargeSPOT.

  • Son baterías portátiles de alquiler. Escaneas un código con una app, te llevas la batería contigo para cargar el móvil mientras sigues paseando y la puedes devolver en cualquier otra máquina de la ciudad. Es un invento que me ha salvado la vida cuando las niñas se ponían a ver dibus en el móvil y me dejaban sin carga en mitad de una ruta.

Cómo pedir ayuda sin conexión a internet Si te quedas sin datos y no sabes dónde estás, busca el Wi-Fi gratuito que suele haber en los Starbucks, en los edificios del gobierno o en las estaciones de tren más grandes.

  • Si eso falla y estás muy desorientada, busca un Koban (la caseta de policía). Aunque no hablen tu idioma, tienen mapas físicos y te ayudarán a orientarte o te dejarán hacer una llamada si es una emergencia real. Los japoneses son muy educados y, si ven que estás en un apuro, harán lo posible por echarte una mano.

Problemas con el idioma y la comunicación

Si necesitas decir algo importante y no te entienden, usa el traductor de voz de Google. Pero un truco que me funciona siempre es llevar escrita la dirección de mi hotel en japonés en un papel o en una captura de pantalla. Si te pierdes y no tienes batería, se la enseñas a un taxista o a alguien por la calle y sabrán exactamente a dónde llevarte.

Manual del usuario: Japonés de viaje para sobrevivir

No hace falta que te saques un título de idiomas antes de subir al avión. Los japoneses valoran muchísimo que intentes decir aunque sea dos palabras en su lengua, y eso cambia totalmente la forma en la que te reciben. Aquí tienes mi “kit de emergencia” con las cuatro frases que más vas a usar desde que aterrices.

Sumimasen (Perdón / Disculpa)

Es, sin duda, la palabra más útil que vas a aprender. Es como una navaja suiza que te sirve para casi todo:

  • Para llamar la atención: Si estás en un restaurante y quieres que el camarero venga a tu mesa, levantas un poco la mano y dices “¡Sumimasen!”.
  • Para pedir paso: Si el metro va lleno y quieres salir en tu parada, dila bajito mientras te haces hueco.
  • Para pedir perdón: Si sin querer le das un empujón a alguien con la mochila o el carrito.

Arigato gozaimasu (Muchas gracias)

Aunque un simple “Arigato” puede valer, usar la versión larga es mucho más educado con la gente que no conoces.

  • El gesto: Acostúmbrate a acompañarlo con una pequeña inclinación de cabeza. No hace falta que te dobles por la mitad; un gesto leve con el cuello mientras lo dices queda de maravilla y demuestra que conoces sus costumbres.

Eigo ga hanasemasu ka? (¿Hablas inglés?)

Si te ves en un aprieto y necesitas ayuda de verdad, esta es la frase para romper el hielo.

  • Por qué usarla: Es mucho más educado preguntar esto que soltarle a alguien una frase directamente en inglés. Muchos japoneses saben algo de inglés pero les da vergüenza hablarlo; si les preguntas así, les das un momento para prepararse mentalmente y ayudarte mejor.

Kore o onegaishimasu (Esto, por favor)

Esta frase te va a dar de comer y te va a ayudar a comprar todos tus recuerdos.

  • Cómo usarla: Solo tienes que señalar con el dedo lo que quieras (el plato de la carta, la camiseta de la tienda o el dulce del escaparate) y decir la frase. El “onegaishimasu” es la forma más correcta de pedir un favor o solicitar algo.

Toire wa doko desu ka? (¿Dónde está el baño?)

Esta es la que más vas a usar, sobre todo si viajas con niños o si eres como yo y te bebes todos los cafés de máquina que encuentras.

  • Un detalle: “Toire” suena casi igual que “toilet”, así que es fácil de recordar. Si la dices con cara de apuro, te aseguro que te van a indicar perfectamente dónde está el baño más cercano.

O-kanjo o onegaishimasu (La cuenta, por favor)

En muchos restaurantes la cuenta te la dejan en la mesa en cuanto te traen los platos, pero en otros tienes que pedirla.

  • El gesto: Si ves que el camarero está lejos y hay mucho ruido, puedes hacer una “X” con tus dos dedos índices. Es el gesto universal en Japón para pedir la cuenta. Si lo acompañas con la frase, ya eres una experta total.

[Algo] wa arimasu ka? (¿Tenéis [algo]?)

Esta frase es perfecta para cuando buscas algo concreto en una tienda o en un restaurante.

  • Cómo usarla: Solo tienes que poner el nombre de lo que buscas al principio. Por ejemplo: “¿Mizu wa arimasu ka?” (¿Tenéis agua?) o “¿WiFi wa arimasu ka?” (¿Tenéis WiFi?). Es sencilla y te resuelve la vida en un segundo.

Oishii desu! (¡Está muy bueno!)

Si vas a un puesto callejero o a una taberna pequeña y el cocinero te está mirando, dile esto con una sonrisa.

  • Por qué funciona: A los japoneses les encanta saber que estás disfrutando de su comida. Es una forma de ser amable y de agradecer el esfuerzo que ponen en cada plato. Si además le añades un “Arigato”, ya te los ganas para siempre.

Daijoubu desu (Está bien / No te preocupes / No hace falta)

Es la “palabra comodín”. Te sirve para decir que estás bien si alguien te pregunta algo o para rechazar amablemente cosas.

  • Uso práctico: En las tiendas 24 horas (conbini) siempre te van a preguntar si quieres bolsa o si quieres que te calienten la comida. Si no lo necesitas, solo tienes que decir “Daijoubu desu” mientras haces un pequeño gesto con la mano. Es la forma más educada de decir que no a algo.